PPK, hace unos días, metió la pata al decir que la deuda de Alianza Lima y la U, que llega a S/ 419.7 millones, podría reducirse a la mitad. Miles de hinchas – incluso fujis y verolovers – celebraron el acto de caridad de PPK, aunque luego se dieron cuenta de que fueron vilmente trolleados.

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PPK trató de que le ligue una pero jugó con los sentimientos de los hinchas

Hace ya unos cinco años, la U y Alianza, así como otros equipos de fútbol peruano, decidieron incorporarse al régimen especial concursal – creado primero mediante Decreto de Urgencia N°010-2012 y luego por Ley N°29862. Este régimen tenía el objetivo de ordenar administrativamente a los equipos para hacerlos rentables. A cada equipo se le asignaba un Administrador Temporal encargado de elaborar un Plan de Reestructuración para ordenar al club. Sin embargo, después de más de tres años y varios cambios de administradores, ¿este régimen ha logrado algo? ¿Cómo hacer que los clubes peruanos sean realmente unas estrellitas de gestión? ¿Cómo evitar que la liquidación de los clubes llegue antes del quino de Alianza Lima?

La intención era pagar las deudas del pasado y hacer rentables a los clubes de cara al futuro, pero dicho objetivo no se ha cumplido ni por asomo. Las deudas de los equipos siguen creciendo: desde que se acogieron al régimen especial, la deuda de la U y Alianza con la SUNAT han aumentado en S/ 56 millones aproximadamente. Además, la U, Alianza, Cienciano y Sport Boys han realizado esfuerzos mínimos por reducir el total de la deuda al 2015; solo Melgar ha logrado avances importantes.

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Sunat (2015). Elaboración Propia

Entonces, ¿no se ha logrado nada? No necesariamente. La solución que se dio a los clubes ha evitado que se venga la “liqui” – dentro de este régimen especial concursal la liquidación no es una opción, solo se puede reestructurar a la empresa – aunque tampoco puede lograr imposibles, como evitar el quino Blanquiazul. Pero el gran logro (?) por el cual el Estado puede inflar el pecho – y decir que al menos le ligó una para salvar al fútbol peruano – es darle más tiempo de vida a un modelo de negocio que no es sostenible en el tiempo. Los clubes pueden seguir operando si prometen pagar sus deudas pasadas, pero ¿cómo hacer para que no generen más deudas impagables en un futuro?

El intento de salvataje del Estado Peruano nunca logrará hacer rentables a los clubes tal como está planteado. No basta con que PPK ofrezca darle una manito a los clubes. Si se quiere seguir con esta medida, se deben tener dos aspectos en mente.

Primero, los administradores temporales no pueden ser personas desvinculadas del fútbol – personas sin corazón ni pasión. Estas personas deberían contar con experiencia en manejo de entidades deportivas o capacitarlos en ello – el Johan Cruyff Institute ofrece cursos de este estilo. Los administradores deben tener claro que los resultados deportivos tienen que estar ligados a los administrativos. No es factible en un país como el nuestro que un equipo sea exitoso en lo financiero, pero fracasado en lo deportivo. Tal vez para los hinchas de la San Martín sí – en caso existan – pero la afición de los equipos tradicionales no permitirían esa estrategia; exigen emociones.

Segundo, se debería proponer un plan estratégico a futuro y garantizar que este se respete durante el tiempo – un respeto igual al que tienen los directivos del Cristal por su manual de estilo. La piedra angular de este plan es potenciar al club como marca para atraer inversiones y desarrollar negocios alrededor del equipo – básicamente lo que hacen los clubes europeos y los más grandes de Sudamérica. Para lograrlo, es necesario que los clubes tengan claramente establecidas sus áreas de marketing, finanzas, deportivas, entre otras.

Con un cambio de chip puede que las cosas mejoren. Igual, siempre va a quedar la interrogante si el fútbol es un producto rentable en el Perú y no solo una pasión. Mientras tanto, a esperar con ansias la siguiente temporada para disfrutar del primer Cantolao vs Sport Rosario.

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A esperar con fe que los clubes peruanos lleguen a ser rentables