(…) donde los sueños se hacen realidad. ¿Disney? Fiestas.

A continuación, les presentamos…

Fiesta

¡Hoy la hago! ¡Hoy es mi día! Brother, en serio ¡HOY ES! Las fiestas parecen siempre tener ese extraño encanto y poder de hacerte creer que todo es posible. Es la noche donde uno puede lucirse y por fin ser la persona que siempre quiso ser la persona que es realmente y demostrárselo al mundo entero.

¿Te gusta alguien? Ahora es el momento. ¿Quieres lucirte como el papi chulo o la mamasita de la noche? Ahora es el momento. ¿Quieres hacer cualquier cosa que no te hayas atrevido aún? Ahora es el momento. Es como tener un bichito que te dice “Tú puedes, tú puedes.” Ahora, que los resultados sean los esperados es otra historia.

Aunque probablemente sea el alcohol o tal vez algo más. Sí, ha de ser eso. ¿Qué thriller es que si te escucharas sobrio ni te reconocerías? Solo veamos un par de Snaps de esos que tú dices: ¡¿cuándo pasó eso?! Y que, si ves la cantidad de vistas y quienes lo vieron, te quieres morir estando ya, recontra muerto.

Post juerga

Pero, ¿por qué? ¿Por qué esperar un día de juerga para embriagarte y recién poder atreverte a hacer algo? ¿Por qué? ¿Muy difícil hacerlo sobrio? ¿En qué momento comenzamos a vivir en una cultura donde tantas cosas parecen solo funcionar por medio del alcohol incontrolado? Y sí, todos hemos pasado por esto alguna vez en nuestras vidas. Sin embargo, si lo pensamos… ¿No se vuelve a veces hasta tonto hacer todo eso por, muchas veces, simplemente nada?

Y si aún no te ha pasado, las probabilidades son infinitivamente altas. ¿Por qué? Porque la sociedad lo dicta. Porque es lo que nos pintan de lo chévere, de una buena vida #YOLO ¡¿manyas?! De lo que es y debería ser y que por eso, tú eres el candidato especial para tener esos dos minutos de gloria. Porque al menos una vez en tu vida quieres sentirte como el personaje principal de Proyecto X y vivirla.

¿La verdad? ¿Cuál es la verdad? Ciertamente, muchas veces nos divertimos; nos reímos a más no poder, bailamos hasta que caiga el amanecer – literal – y pasamos un muy buen rato con nuestros amigos y/o pareja. Pero también muchas veces en vez de convertir sueños en realidad, terminamos con sueños destruidos. ¿Tomaste mucho y la ca… lo estropeaste? ¿Ya no distingues realidad con sueño? Ahí es donde tenemos un problema.

Juergas

Dicen que nada en exceso es bueno. Puede que tengan razón. Sería estúpido decir “nunca vayas a una fiesta” ni tomar nada en tu vida; definitivamente esa no es la idea. ¡Vamos, vive un poco! Sal de tu casa, socializa; pero no esperes hacer “la única cosa que siempre quisiste” solo ahora que tienes el valor, porque no es real y, probablemente nunca sea como te lo imaginas.

¿Y si intentamos hacer lo que anhelamos sobrios? Tal vez una pizca de adrenalina sea mucho mejor.