Hace poco, la gentita de la élite empresarial del país nos volvió a regalar una joyita: el Grupo Gloria, protagonista de la industria láctea en el Perú, tuvo un roche en Panamá por haber intentado vender como leche evaporada, una fórmula láctea que es similar a la leche al menos en color. La noticia llegó a raíz de un pronunciamiento de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos, la cual suspendió el ingreso a su país de la leche Pura Vida, flamante producto de la marca Gloria. El gremio de ganaderos de Panamá le tiró dedo a Gloria porque el etiquetado con el que se comercializaba Pura Vida sugería que la bebida contenía únicamente leche (¡tiene una vaquita!), cuando ésta era una mezcla de porciones de leche con saborizantes y colorantes que simulaban ser un producto lácteo. Una práctica que a todas luces atentaba contra los consumidores, pues los confunden en su proceso de decisión de compra, y que genera competencia desleal en los mercados.

Lo curioso de este asunto, es que mientras que los panameños tienen autoridades que los protegen de este tipo truquitos publicitarios, los peruanos tenemos instituciones “de lujo” que son capaces de hacerse de la vista gorda frente a abusos marketeros como los que comete Gloria, pues Pura Vida es vendida en el Perú abiertamente como una leche evaporada, pero “modificada”.

Cuando la leche que vendes no es leche, y en verdad es ...

Cuando la leche que vendes no es leche, y en verdad es …

¿Por qué esto es grave? Porque el Grupo Gloria, dueño de casi el 80% del mercado peruano de leche, ha venido utilizando imágenes publicitarias de vacas y niños saludables para seducir perversamente a los consumidores con el solo propósito de hacerlos creer que al ingerir Pura Vida están bebiendo leche de vaca, cuando en realidad no es así. Resulta que, de acuerdo al Código Alimentario establecido por la FAO, el término leche únicamente puede ser utilizado cuando se hace alusión a un producto líquido que proviene de glándulas mamarias de una hembra de algún animal mamífero. Bajo esta definición, y tal como lo advirtieron desde Panamá, Pura Vida dista muchísimo de ser leche verídica, ya que su rotulado indica que está compuesta también por otros elementos como soya, grasa artificial de palma y saborizantes.

De esta manera, la empresa Gloria estaría incurriendo en la misma falta por la cual fue sancionada en Panamá, pero sin afectar su cómoda participación en el mercado peruano. De hecho, Pura Vida representa cerca del 15% de los ingresos lácteos de Gloria, siendo uno de sus productos más vendidos. Sin embargo, Pura Vida no es digamos el producto de más alta gama del catálogo que ofrece Gloria. Este producto forma parte de la línea económica de la empresa lechera para atender los segmentos de la demanda con menores niveles de ingresos. Así las cosas, no resulta tan complicado ver a Gloria como una empresa que aprovecha su posición dominante en el mercado para vender leche bamba (?) a personas de escasos recursos, sin importarles mentirles (y jugar con su desarrollo) durante el proceso.

Huesos más débiles tomando 3 vasos de Pura Vida al día

¿Huesos más débiles tomando 3 vasos de Pura Vida al día?

Este caso de publicidad engañosa del Grupo Gloria ha sido ya denunciado en el pasado (2009 – 2012), lamentablemente sin ningún éxito más allá de la aplicación de una multa irrisoria (sanción de S/. 70 mil a una empresa que factura más de S/. 3 000 millones) y la inclusión de la palabra “modificada” en la etiqueta del producto. Incluso, en varias acusaciones se le otorgó la razón a Gloria, ya que según ellos “(…) los consumidores no interpretarían espontáneamente que el vocablo ‘leche’ es utilizado para referir al producto íntegro como producto de la secreción mamaria normal”. Es decir, la empresa Gloria alucina que cuando una persona lee la palabra ‘leche’ en un producto, no necesariamente piensa en ‘leche’, por más que la etiqueta del mismo tenga en primer plano a la cabeza de una vaca. ¿Bastante lógico no?

Todo este lío llevó a que la empresa Gloria, luego que el Ministerio de Agricultura y la Defensoría del Pueblo metan presión, emita un comunicado donde aclara que el producto Pura Vida contiene “más del 60% de leche evaporada de vaca” y otros ingredientes como leche de soya, grasa vegetal y vitaminas. Señalan también, que no atentan contra ninguna legislación vigente y que la sanción en Panamá nunca puso en tela de juicio el valor nutricional de su producto (lo cual es cierto). Pese a esta aclaración, Gloria finalmente ha decidido retirar la vaquita de la etiqueta “para ya no provocar más confusiones en los consumidores”.

Lo positivo de este episodio es que autoridades competentes al tema, como INDECOPI y DIGESA, han planteado ya una agenda conjunta de trabajo en el Consejo Nacional de Protección al Consumidor, con la finalidad de evitar e investigar casos en los que las empresas saquen provecho de los vacíos legales existentes en el rotulado, etiquetado y publicidad de productos. Finalmente, lo ocurrido con Pura Vida confirma la necesidad de educar a los consumidores para generar el hábito de leer la letra chica de los productos alimenticios que adquieren, ya que todo parece indicar que una buena parte de empresas en el Perú están dispuestas a vender gato por leche con tal de llenar sus bolsillos.