¡Somos! ¡Nos fuimos! ¡Hoy se muere! A todos nos encanta salir y pasarla bien ¿A quién no le gusta divertirse con sus patas? #CBBcomoCDB. Sea cualquiera el evento, algo que nunca falta es la cerveza, esa bebida gloriosa y refrescante que cae bien en cualquier momento.

#TengoSed

#TengoSed

Sin embargo, un problema usual para todos, y mucho más para los jóvenes #LauraSad, sucede cuando se realiza la típica chancha, ese momento incómodo en el que todos los presentes deben aportar para el bien común. Todos tenemos a ese amigo que nunca aporta #AmigosDurosNoQuiero, ese que se hace el loco en el momento de pedir la plata y a pesar de tener la billetera llena, siempre dice que no ha traído dinero. El que dice que no va a beber y termina tomando el doble de los demás. Y para convencerlo de aportar, se debe mover cielo mar y tierra. #NoTrajeEfectivo #MeOlvidéMiBilletera #LuegoTeYapeo

Siendo conscientes de esto, hoy VA te trae la solución en 3 sencillos pasos #TalYComoMeLoEnseñaron. De hecho, notarás que ya has usado alguno de ellos. Sin embargo, según la economía, si usas estos 3 pasos de la forma correcta, conseguirás los resultados deseados y podrás convencer a ese amigo que se niega a colaborar.

Tú ahora

Tú ahora

La explicación parte del manejo de bienes públicos. Un bien público tiene la característica de ser no excluyente y no rival en el consumo. Pues no es factible excluir a alguien de consumirlo y tampoco el consumo de un individuo impide el consumo de otro. Lindahl (1920) planteó que para que los consumidores de estos bienes expresen su disposición a pagar real y que se llegue a una provisión eficiente del bien público, se requerían varias herramientas, las que serán resumidas más adelante.

A pesar de que las cervezas no tienen las características de un bien público puro, del cual hablaba Lindahl y estas podrían ser, más bien, bienes de acceso libre debido a su no exclusividad y a su rivalidad, es posible aplicar la solución de Lindahl en este caso.

Paso 1: “Si los demás pagan, la persona puede estar dispuesta a pagar”

Esta frase está relacionada a la economía del comportamiento, el truco es hacer creer informar al agente que todas las demás personas están pagando y que este es el único que falta.

solo faltas tu

Nota: este paso es usado usualmente en los recibos de luz o agua ¿has notado una carita feliz o triste en ellos? Estas caritas “califican” tus acciones respecto a las del resto de casas del vecindario. Una carita feliz o triste significa que consumes menos o más, respectivamente, en comparación del resto de casas del vecindario.

En el caso en cuestión, la multitud hace la fuerza, debes decirle a tu pata que todos están colaborando y que sin él sería imposible llegar al objetivo esperado: chupar comprar las cervezas y disfrutar. Este es un paso sumamente importante dado que se comienza a penetrar en la mente de la persona a la que se aspira convencer.

Paso 2:  Informar a los consumidores que todos van a pagar e informarles que van a pagar una proporción del bien público

Habitualmente, cuando un consumidor se percata de que otro se está desanimando ocurre una acción en cadena y este también lo hace. En este sentido, para asegurar que esto no suceda, es necesario informar a los demás consumidores que el resto también realizará la acción. En este caso, es necesario mantener al tanto a tus demás amigos que todos pagarán, para asegurarte de que no se echarán para atrás.

Asimismo, es importante que los consumidores sean conscientes de que su aporte es sumamente importante para la realización del objetivo planteado. Aquí deberás decir a todos tus amigos que su colaboración para la chancha es necesaria y crucial para maximizar la utilidad de todos los involucrados.

#LoQueEllaTeDecia

#LoQueEllaTeDecia

Paso 3: Preguntar el nivel de bien público que cada consumidor desea

Luego de convencer a los consumidores que su aporte es importante, es hora de preguntarle a cada uno cuánto de bien público desean, para así concientizarlos acerca de que este aporte no sólo aumentará la utilidad de los demás, sino también la propia.

Según Lindahl, luego de poner estos 3 pasos en práctica, la respuesta a la última pregunta será honesta. Así, los precios serán personalizados, cada consumidor pagará su disposición a pagar por la última unidad de bien público. Esto implica que el bien público no tiene un precio único, sino que hay un precio de bien público por consumidor.

De esta forma, cada uno de tus amigos pagará su disposición a pagar real con respecto a la cantidad de chelas que consumirán. #TodosFelices. Sin embargo… como no todo en la vida es color rosa, podría darse el caso de que un consumidor afirme que su disposición a pagar es cercana a cero y así, pague menos. Pero en el momento de repartir, su consumo sea mayor. En este caso, un mecanismo que te recomendamos usar es utilizar un castigo.

#LaTraiciónDuele

#LaTraiciónDuele

Por ejemplo, si tu amigo te dijo que iba a consumir x y a fin de cuentas consume y, su castigo podría ser no invitarlo a la siguiente reunión o, lo que sería peor, vetarlo por completo. Así, el consumidor podrá elegir lo que más le conviene comparando la utilidad que consigue al coludir versus la que consigue al traicionarlos. ¡Ya sabes! La próxima vez que te enfrentes a este problema recuerda estos tres pasos y esta última solución y así ¡disfruta de los resultados!