Equivocarse de jugador al mostrar una tarjeta amarilla (nadie se olvida de la cara tan tierna y extrañada de Flores antes de que el VAR revocase la sanción), no señalar posiciones adelantadas en jugadas cruciales (¿alguien dijo Real Madrid?), pitar penales inexistentes o validar goles con la mano (como el inolvidable del D10S: Maradona Ruidiaz). Creo que todos podemos estar de acuerdo en que resulta frustrante o incómodo hablar de robos o favorecimientos en un partido donde los errores arbitrales se llevaron los reflectores, más que el buen juego y/o estrategia que demostraron alguno de los equipos.

Los mexicanos recordarán por siempre que esto no era penal

Los mexicanos recordarán por siempre que esto NO ERA PENAL

Evidentemente, a pesar de que nuestra empatía se reduce al mínimo durante los 90 minutos, podemos entender que errare humanum est (a pesar de todas las mentadas de madre de por medio). El objetivo de reducir las equivocaciones al mínimo es algo que no ha pasado desapercibido por la FIFA: la inclusión del cuarto árbitro/asistentes de arbitraje, sistema de la tecnología de detección de goles y el hasta ahora polémico VAR son algunos de las incorporaciones, en su mayoría tecnológicas, en la dinámica arbitral.

Sin embargo, si lo pensamos un poco, estas innovaciones solo inciden al aumentar la cantidad de información que puede tener el árbitro para generar decisiones. No contribuyen al desarrollo de habilidades en el árbitro, cuestión vital en su performance. Es ante este problema que la investigación sobre el desempeño arbitral (y los factores que pueden impactar en esta) ha despegado en la última década.

#BenditoVAR

#BenditoVAR

¿Sabías que la severidad de las sanciones podría variar por el color del uniforme que usas? Una investigación del Departamento de Ciencias del Deporte de la Universidad de Viena encontró evidencia que las barridas realizadas por detrás del rival son castigadas con más severidad en jugadores que visten color rojo que los que visten con color azul. La explicación de este fenómeno reside en la conocida asociación evolutiva del rojo con la agresividad y el peligro. La alteración en la percepción de un hecho debido al cambio en una condición particular (el color para este caso), es algo documentado con anterioridad. Bajo esta aproximación entonces, quedaría claro que los procesos cognitivos (toma de decisiones) están supeditados al ambiente externo, es decir la mente sirviendo al cuerpo. Se ha reportado (entre factores más complejos que el color) que la hinchada local, la reputación del jugador y otras decisiones arbitrales hechas con anterioridad en el partido pueden generar decisiones cuestionables dentro del juego (e.g: ¿Hubieras sido capaz de sacarle una tarjeta roja a Don Andrés Iniesta en el Camp Nou, en su último partido?).

Al menos de esta no había duda de que sí era roja

Al menos de esta no había duda de que sí era roja

Los árbitros, no son, por supuesto, seres enteramente esclavos de la experiencia. Existe otra aproximación, en la cual el cuerpo sirve a la mente, es decir que es posible enfocarse solo en información clave (o pistas) para poder emitir una decisión. La experiencia en el oficio arbitral (llámese, la cantidad de años que uno lleva de árbitro), puede servir para resolver situaciones difíciles tales como el “efecto flash-lag” en los “fuera de juego”, que en términos sencillos, es la ilusión óptica que nace entre objetos móviles (como el jugador y la pelota), y un objeto fijo (la línea imaginaria que se encuentra el último defensa). El atacante siempre será percibido más adelante que la línea defensiva incluso si se encuentran a la misma altura. Se ha reportado que los jueces de línea de mayor nivel poseen una fijación visual más larga de la jugada que sus colegas con menos años en tal ámbito.

Flash light effect: Es altamente probable que el al aparecer el flash verde veas el punto rojo más adelantado

Flash light effect: Es altamente probable que el al aparecer el flash verde veas el punto rojo más adelantado

Si bien, entonces, a pesar de que los errores en el arbitraje pueden ser inducidos tanto por estímulos externos como internos, puede haber un espacio de mejora en el aspecto cognitivo en los oficiales de este deporte.

Es alentador saber que investigaciones de este tipo están popularizándose en la comunidad de investigación del comportamiento (el 82% de las investigaciones sobre arbitraje se realizaron en esta década). Sin embargo, resulta inquietante que la mayoría de investigaciones se den en los países que albergan las ligas top 5 del mundo (países de Europa occidental), y se de en su mayoría en árbitros masculinos de las primeras divisiones, poquísimos estudios exploran y comparan el rendimiento de los árbitros según su sexo y la división en la cual laboran(nacional, regional o provincial). En el Perú (en el cual se prioriza la investigación y el bienestar deportivo), resulta contradictorio la ausencia cuasi total de esfuerzos de investigación en este ámbito, cuando la Copa Perú es uno de los torneos con mayor número de equipos en la región latinoamericana. ¿Qué deberíamos priorizar entonces, la cantidad de información que podamos proveer en el juego para decidir, o la exploración de los factores que pueden afectar el veredicto de los que deciden?

Por supuesto que el estudio del arbitraje no es el único problema del fútbol peruano

Por supuesto que el estudio del arbitraje no es el único problema del fútbol peruano (una cancha de la Copa Perú)