Junto con el nuevo presidente del Perú llegaron una serie de opiniones que ponen, una vez más, la situación económica del Perú en la mira. En este contexto, tras la juramentación del Sr. Pedro Castillo como presidente de la República y del Sr. Guido Bellido como presidente del Consejo de ministros, comentarios como “la bolsa de valores no se cayó, se desplomó” abundaron entre las redes sociales y la prensa. Pero ¿Cómo afecta el ruido político al crecimiento de la bolsa de valores?

Para empezar, necesitamos tener claro que cuando se hace referencia a la caída de la bolsa de valores queremos decir que el precio de las acciones de las diferentes empresas que cotizan en la misma ha reducido su valor. Esta caída es evidente al observar el comportamiento del precio del índice bursátil S&P/BVL Perú Select. Para entender a lo esto se refiere primero es importante tener claro el concepto de “índice bursátil”.

Fuente: Rankia.pe

Un índice bursátil es un instrumento financiero que agrupa a las acciones de las principales empresas de un país. Por este motivo es usado como un indicador del comportamiento de la economía en su conjunto. En el Perú, el índice S&P/BVL Perú Select es el indicador más representativo que posee la Bolsa de Valores de Lima (BVL). Este agrupa los valores de las principales empresas de mercado peruano según su tamaño y nivel de negociación, es decir, cantidad de acciones cotizadas en bolsa. Este mismo índice está principalmente compuesto por empresas del sector minero, financiero y de consumo masivo.

El valor de un índice varía por diversos factores, dentro de ellos destacan tres: precio de los commodities, la situación económica global y el contexto interno del país. Los movimientos en estos elementos afectan a la forma en que los inversionistas ven el futuro. Es decir, el precio de este índice responde a las expectativas de los inversores, de este modo, una caída abrupta de los precios en la bolsa de valores indicaría que los agentes económicos están viendo la economía a futuro de forma muy conservadora. En este contexto, se esperaría que los agentes se protejan y sean cautelosos con las inversiones presentes en el país.

“Tras el discurso presidencial del 28 de julio, el precio del índice tuvo su primera caída abrupta.”
Fuente: Investing.com

Por su parte, el precio de los commodities refleja un crecimiento positivo, mientras que las expectativas de la situación económica mundial causan cierta incertidumbre dada la amenaza que representa la variante delta del coronavirus para continuar con la reactivación de la economía mundial. Sin embargo, el principal causal de la abrupta caída de la que fuimos testigos durante estas Fiestas Patrias es el llamado ruido político.

Tras el cambio de gobierno existe gran incertidumbre por las medidas económicas que se tomarán, más aún cuando algunas de las medidas anunciadas por el gobierno pondrían en jaque la libertad de precios y las utilidades obtenidas por los empresarios. Esto causa una actitud conservadora de los agentes ante un escenario incierto y algunas primeras estrategias desacertadas en la elección del nuevo gabinete del gobierno entrante. Ante esta situación, muchas personas han empezado a preocuparse por posibles congelamientos o retrasos en la inversión privada en el país.

Pero ¿por qué muchos están tan preocupados por una posible contracción en la inversión privada en el Perú? La empresa privada es muy importante para el desarrollo del país, genera miles de empleos de manera directa e indirecta a través del impacto positivo que tienen en el crecimiento económico. Con ello, se crean más oportunidades que ayudan a reducir los niveles de pobreza y, en consecuencia, se promueve el progreso social. Si esta se ve amenazada por ciertas medidas que podrían desincentivar a los agentes económicos a invertir en el país, entonces se ve amenazada la estabilidad económica y el crecimiento en su conjunto.

Fuente: IPE

Una caída prolongada de los valores podría resultar perjudicial, ya que indicarían dificultades de financiamiento por parte de las empresas que cotizan en bolsa. Por ejemplo, si el negocio energético se ve afectado por las medidas del gobierno o por variaciones en los precios, algunos acreedores podrían empezar a asegurar sus fondos exigiendo el pago de deudas, lo mismo que los proveedores, reduciendo los días que están dispuestos a esperar por el pago de sus servicios. Esto podría causar problemas financieros que llevan a dificultades en pagos a empleados, con esto, aumento de desempleo y, así, una imposibilidad de crecimiento económico que termina por perjudicar los bolsillos de todos los ciudadanos de a pie.

En conclusión, cada vez que hay cambios en la política, la economía reacciona. Todo movimiento observado en el mercado de acciones se debe a las expectativas a futuro que poseen los inversores. Uno de los indicadores más certeros de estas expectativas es el índice S&P/BVL Perú y, este, tras el cambio de mando, cayó abruptamente. En consecuencia, se espera un comportamiento conservador de los agentes económicos, lo cual afectaría a la economía en su conjunto, ya que la inversión privada promueve el desarrollo y crecimiento económico. Sin embargo, todo finalmente dependerá de las medidas que vaya adoptando el gobierno en materia económica y que iremos conociendo con el paso del tiempo.