Han pasado más de dos años desde el descubrimiento del virus de Wuhan y los negocios siguen enfrentando las consecuencias de la pandemia. En la actualidad, nos encontramos en un escenario de crisis global de la cadena de suministro, la cual está generando desabastecimientos y un aumento drástico de los costos logísticos, además de los efectos económicos adversos que se arrastran desde las primeras cuarentenas. Como consecuencia, las empresas están presentando problemas tanto para poder suministrar productos a sus clientes como para poder pagarles a sus proveedores. ¿Es esto una amenaza para las empresas? ¿Cómo se puede mitigar esta disrupción? ¿¿Mi puesto en la chamba está en peligro??. Tranquilo, estimado lector, aquí te respondemos todas tus preguntas y te presentaremos el Supply Chain Finance, un concepto que busca unificar el Supply Chain Management y las Finanzas para brindar una solución en esta crisis.

Supply Chain Finance (SCF)

Primero, y como siempre, comenzamos definiendo. Para entender el SCF, primero vamos a dividirlo en dos: Supply Chain Management (SCM) y Finanzas. El SCM, o administración de la cadena de suministro para los amigos, se puede definir como la gestión de la cadena de producción o abastecimiento, desde que un producto es creado o comprado, hasta que es enviado al cliente. Dentro de esa cadena podemos encontrar, por ejemplo, la gestión de la manufactura, envasado, almacenamiento y distribución, dependiendo del giro de negocio. Y por otro lado tenemos a la administración financiera, la cual se puede definir como la gestión de los recursos económicos de la empresa, como, por ejemplo, la obtención de financiamiento, elaboración y control de presupuestos, el reporte financiero a la administración tributaria, entre otros.

Tradicionalmente, ambas áreas se manejan por separado, por lo que tienen métricas individuales, sin interacción. Por ejemplo, el SCM se suele enfocar en producir y entregar bienes de manera eficiente, sin mermas ni demoras, y su KPI central podría ser el Order Cycle Time (tiempo transcurrido entre que el cliente coloca una orden y la recibe). Por su lado, la administración financiera se suele centrar más en la relación con los bancos u otros acreedores, el reporte de los estados financieros o en el control presupuestario, y sus KPIs serían los ratios financieros y los márgenes de la operación.

El SCM se enfoca en la generación de valor dentro de la cadena de suministro.
Fuente: Third Stage Consulting Group

Entendido lo anterior, llegamos al SCF, el cual es el punto de encuentro de ambas áreas. ¿Qué tienen en común? Ambos manejan recursos económicos centrales en la operación de cualquier negocio: producto y liquidez. Entonces, podemos definir al SCF como las soluciones financieras de la cadena de suministro que buscan sinergias entre el cliente, proveedor o banco para mejorar el flujo de inventario y dinero. Junto a soluciones de IT, el SCF abarca conceptos tales como el Order Cycle Management, Working Capital, el financiamiento de activos fijos, entro otros.

Fuente: Gomm, M. L. (2010)

SCF en la práctica

Uno de los problemas más comunes que el SCF busca solucionar es el financiamiento del inventario, el cual típicamente se hace a través de una línea de crédito. En este caso, quien financia asumirá que el riesgo del inventario a comprar es el mismo de la compañía. Pero no siempre es así, por lo que se le puede sacar provecho para obtener mejores tasas de interés.  Se explica así: es posible que la empresa tenga clientes de alto valor, contratos ya firmados o licitaciones ganadas, por lo que tiene ventas aseguradas en cierta medida. Esto se traduce en menor riesgo para quien financia y este podrá ofrecer menores tasas de interés (recordemos que a menor riesgo, menor tasa de interés). Este apalancamiento no solamente puede venir del banco, sino también de los proveedores, quienes al tener la información de una demanda más segura, pueden acceder a brindar mejores términos de pago para el cliente.

Otro problema que enfrenta el SCF es riesgo de la utilización de la capacidad instalada, es decir, que no se utilice al máximo potencial las instalaciones de la cadena productiva, generando sobrecostos. La solución está relacionada al outsourcing de aquellas actividades que demandan más capital o más riesgo. Así, la empresa puede, por ejemplo, tercerizar la producción de un producto “x” y disminuir sus necesidades de capital y compartir el riesgo de utilización de capacidad instalada con su proveedor, quien a su vez se beneficia porque tiene la opción de realizar esta actividad para más clientes y ahorrar costos por economías a escala.

Dentro del SCF, también podemos referirnos al reverse-factoring, o confirming, el cual es un instrumento donde, a través de un banco, el proveedor puede acceder a un pago anticipado de sus facturas. Así, el comprador gana al poder negociar mayores plazos de pago con el proveedor, quien, a su vez, tiene la opción de adelantar esos pagos a través de este instrumento, el cual le da una alternativa de financiamiento menos costosa y sin consumir su línea de crédito.

Como se muestra, el cliente puede utilizar el confirming a través de un banco para que sus proveedores tengan la opción de cobrar sus facturas de manera anticipada. Esto no es publicidad.
Fuente: BBVA.com

Es así como, en tiempos de crisis por COVID-19 y ante una crash global de la cadena de suministro, las empresas pueden apalancarse, obtener liquidez o suministros bajo mejores términos y eficientizar sus procesos a través del enfoque del SCF. Resumiendo, por un lado, resulta importante que las empresas tengan disponible la información de la cadena de valor, incluyendo la calidad de sus clientes, para que, cara al banco o proveedor, puedan obtener un préstamo con una mejor tasa de interés o se puedan negociar mejores términos de pago. Y, por otro lado, las empresas pueden comenzar a evaluar tercerizar procesos que le demanden altos niveles de capital, el cual puede ser aprovechado para temas más urgentes o actividades más rentables en esta crisis. Asimismo, se puede acceder a instrumentos como el confirming para buscar a mejores términos de pago con los proveedores. Adoptar el enfoque del SCF significa, sin duda, una alternativa de solución en esta crisis y una ventaja competitiva.

Ahora llegó el momento del challenge: pregúntale a tu profe de Operaciones y luego al de Finanzas sobre el SCF. Seguramente verás dos enfoques distintos, pero que llegan a conclusiones similares.

Referencias:

Este artículo está basado en los siguientes dos papers que recomiendo mucho si buscas profundizar en el Supply Chain Managment y Supply Chain Finance:

  1. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/13675560903555167?scroll=top&needAccess=true
  2. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1478409221000479

Edición: Kelly Perez